LLa Administración Federal de Ingresos Públicos (Afip) realizó 41 allanamientos –entre otras ciudades hubo inspecciones en San Lorenzo, Rosario y Santa Fe– para recabar información y desarticular una maniobra de evasión impositiva y aduanera, por un monto cercano a los 250 millones de pesos, a partir de operaciones trianguladas a través de Uruguay.

La dependencia fiscal, por medio de un comunicado, precisó que la maniobra de subfacturación detectada por la Aduana era llevada a cabo en una primera etapa por la Compañía Argentina de Granos, que le vendía maíz a una veintena de exportadores locales a valor de mercado.

Estos últimos, en una segunda instancia, emitían una factura a una firma uruguaya denominada Molino Americano SA, controlada por Molino Cañuelas. La firma oriental –en una tercera etapa– emitía una nueva factura a los destinos finales donde llegaron los granos por el valor real de la operación, con lo que evitaban tributar al fisco argentino el valor real de la operación. Uno de los aspectos de la operatoria de subfacturación se centraba en que los granos en cuestión no pasaban por Uruguay –a pesar de la factura que acreditaba esa situación– sino que iban a sus destinos reales de exportación en países de Asia y África.
La diferencia entre la subfacturación y la facturación final quedaba en Uruguay sin tributar en Argentina. El círculo de la maniobra se cierra cuando la Afip detecta que Molino Cañuelas y Compañía Argentina de Granos están vinculadas a través de sus socios.

En las investigaciones también se detectaron irregularidades en cartas de porte utilizadas para transportar granos. Los allanamientos, ordenados por el Juzgado Federal 4 de Rosario, se realizaron en las ciudades de Buenos Aires, Córdoba, Tucumán, Jujuy, Salvador Mazza, Tartagal, Salta, Santa Fe, San Lorenzo y Rosario, donde participaron 200 agentes. Los destinos reales de las exportaciones eran Arabia Saudita; Argelia; Corea; Egipto; Indonesia; Kuwait; Malasia; Mali; Marruecos; Omán; Yemen; Senegal, y Taiwan.