En una jornada histórica, la docente Liliana Canut obtuvo el domingo casi 4 mil votos que le otorgaron la intendencia con una distancia de casi 17 puntos porcentuales sobre su más inmediato perseguidor, Jorge Monasterolo. La edil atribuyó el contundente resultado al mensaje “positivo” planteado por el Frente Progresista, pero también a la “campaña sucia” desplegada por algunos de sus adversarios. A pesar de ello, confió en que todas las expresiones políticas convivirán respetuosamente en la próxima etapa política que atravesará Beltrán y convocó a los vecinos a participar en la “reconstrucción de la ciudad”. Por último, la dirigente adelantó que como primera acción de gobierno efectuará una auditoría sobre la administración pública municipal. “Estoy preparada para asumir el gobierno de una municipalidad en estado de destrucción”, expresó.

-¿Qué lectura hace de la categórica voluntad cívica expresada en las elecciones del domingo?

-Con mucha satisfacción, el primer mensaje que me deja la experiencia del domingo es que es el producto de haber hecho las cosas bien en esta campaña, de haber trabajado como corresponde, sin falsas promesas, hablando con la gente y compartiendo sus problemas, que son los mismos que sentimos nosotros. La conclusión que saco es que desde el Ejecutivo hay que hacer las cosas de la mejor manera posible porque a la gente ya no se la convence ni con un bolsón, ni con falsas promesas ni con la vieja política, defenestrando al oponente para tratar de conseguir un voto. A mí las elecciones me dejaron esto y el hecho de que nosotros trabajamos a partir de nuestras fortalezas, mostrando lo bueno y lo positivo. Ellos en cambio hicieron hincapié en reforzar lo negativo.

-¿Cree que algún sector político apostó a la campaña sucia como recurso sistemático?

-Sí, y nosotros trabajamos con tranquilidad, no respondí agravios, traté de proteger a los chicos que estaban trabajando con nosotros en la pegatina y les dijimos que fueran muy respetuosos. Porque lo que ellos hicieron excedió los límites de lo folclórico. Yo no comparto esas prácticas y así como lo rechazo yo, lo rechazó la ciudadanía. Esto fue evidente porque la diferencia de votos fue muy grande.  Los beltranenses dijeron basta a todo esto, a tantos años de lo mismo. Panfletearon primero de manera anónima y después con firma, diciendo que no me votaran porque yo era la peor persona. Como conclusión: ganamos por lo bueno que uno hizo, pero también por lo malo que hicieron ellos.

-¿Imaginaba una diferencia tan grande de votos luego de la exigua distancia que obtuvo en las PASO?

-No, sinceramente, yo pensé que teníamos la posibilidad cierta de ganar pero había muchos votos en blanco, gente que no había votado y no sabíamos dónde se iban a dirigir esos sufragios. Nunca dudé que fuéramos a ganar pero sí pensé que la elección iba a estar más peleada. Jamás pensé que se iba a dar de esta forma aplastante.

-¿Cuál va a ser la primera medida que tome cuando asuma la intendencia?

-Como primera medida voy a hacer una auditoría, no para empezar una caza de brujas ni para demostrar que hicieron las cosas mal sino para conocer la verdadera situación del municipio y poder gobernar. Después vamos a elaborar un presupuesto serio, que nunca se hizo, con los profesionales capacitados. A partir de eso podremos proyectar qué es lo que se puede hacer y qué no. La limpieza, la recolección de basura y la iluminación tienen que ser urgente. Un tema que me preocupa mucho es el de la Escuela 410. Si los terrenos son municipales van a ser cedidos a la provincia para que comience lo antes posible la ampliación del edificio. Vamos a continuar con las gestiones que ya iniciamos para que venga el SAMCO: hay que llamar a organizar los equipos de trabajo con el Ministerio de Desarrollo, porque ellos se van a encargar de capacitar a los equipos y de los sueldos para empezar a trabajar urgente. Debemos hacer un censo con el propósito de saber cuáles son las familias que están en estado de vulnerabilidad, no para hacer asistencialismo, sino para buscar los medios para que esas personas puedan salir adelante. Hemos vinculado ese tema con el comedor de Barrio Granadero que está destruido y vamos a hacer una convocatoria solidaria para que el que se quiera sumar a reparar y a pintar, se sume. Queremos que ese espacio sea aprovechado para dar clases de apoyo, dictar talleres y hay gente que se ha ofrecido a hacerlo gratis. Se pueden hacer muchas cosas que no demandan gran cantidad de dinero.

-Como lo expresó en campaña, insiste en la convocatoria a la ciudadanía para colaborar con el gobierno municipal.

-Absolutamente, lo dije siempre. Ayer fui al corralón porque me dijeron que había un grupo que no estaba trabajando, fui a ver por qué y no lo hacían porque no les daban plata para el combustible. Tenían los vehículos parados, vi la destrucción del corralón y de todos los vehículos y hablando durante la campaña, un mecánico me dijo que se ofrecía a colaborar con esto. Del mismo modo, vamos a hacer una convocatoria para todos aquellos que quieran sumarse. Hay que brindarles las herramientas y los repuestos y ponerse a trabajar.

-En términos de relaciones de fuerza, ¿le preocupa no contar con mayoría propia en el Concejo Municipal? ¿Cree que esto puede ser un obstáculo al desarrollo de su gestión?

-Para mí no es una gran preocupación porque tanto con Daniel Ortíz, Mariano Cominelli, Mauro Forcatto, nuestro concejal Hugo Bauza y quien me va a reemplazar a mí, que es Hugo Reinoso, tengo buen trato y sé que podremos dialogar. Siempre dije que hay que jerarquizar al concejo y la tarea del concejal que hoy está desdibujada e ignorada por el ejecutivo municipal. Si no trabajan legislativo y ejecutivo juntos, me parece que los problemas de Beltrán serán eternos. Voy a tener un mayor acercamiento con todos los concejales que son personas de buena gente y obran de buena fe. El objetivo de todos debe ser el mismo y el acuerdo deberá producirse.

Fray Luis Beltrán está sumida en un total estado de abandono y ante la salida del gobierno de Fraga es esperable que dicha condición se profundice estás próximas semanas. ¿Está preparada para encontrar un municipio devastado?

-Claro que sí, lo remarqué desde el principio. Es un gran desafío, más aún por ser mujer, tener el coraje suficiente para afrontar esta situación que vengo anticipando desde hace tiempo. No es nueva, no va a ser sorpresivo para mí encontrarme con que la municipalidad está en estado de destrucción. Estoy preparada. Sé que cuento con el apoyo no sólo de mi equipo, sino también de la provincia. Eso es fundamental. Sé que tenemos que gestionar. A la gente le pido paciencia, pero ellos mismos nos dicen que con que demostremos que empezamos a hacer algo, vamos a contar con su colaboración. Yo resalto el deseo de cambio y participación que tienen los vecinos. Quieren participar de este proceso de reconstrucción de una ciudad que está abandonada. Y no la va a sacar adelante sólo Liliana Canut y su equipo, acá se necesita la ayuda de todos. La paciencia también será una gran ayuda.