La empresa petrolera estatal anunció la semana pasada un recorte de 2 mil empleados en todo el país, lo cual causó una preocupación muy grande en el sector. Rubén Pérez, secretario del Sindicato de Petróleo, Gas y Biocombustible, reconoció que estos despidos son encubiertos “porque en realidad están escondiendo una baja de personal muy grande, no solo de personal propio sino de algunos que, con varios años de antigüedad, les hacen un plan de retiro”.

“Las empresas subsidiarias de YPF, que trabajan en los pozos ya hicimos una suma de 8 mil trabajadores despedidos, el problema es que nosotros en todo en la actividad petrolera”, explicó Pérez.

“En vaca muerta está todo tercerizado y todas esas empresas están paralizadas. Se frenó la actividad en varios pozos con lo cual en el país ya tenemos más de 8 mil personas sin trabajo”.

Esta cifra se suma a las desvinculaciones que fueron anunciadas en las últimas horas, con lo cual el sindicalista considera que “se viene una ola de grandes despidos y ya se está produciendo, desde enero a esta parte y obviamente esto va a continuar”.

Para entender la situación, hay que comprender que en los últimos tiempos se compra “el combustible terminado, fraccionado y elaborado. Vienen llegando al muelle de YPF San Lorenzo, uno o dos barcos por semana con gasoil de Estados Unidos, estamos supliendo el consumo con combustible importado”.

Pérez considera que al Gobierno Nacional “no le interesa la soberanía energética, con lo cual YPF no tendrá la preponderancia que tenía”, por ejemplo “Aerolíneas Argentinas ya no se abastece con YPF sino con Shell, donde (Juan José) Aranguren (NdR: Ministro de Energía) fue presidente durante 37 años”

Con lo cual, “el gobierno no está subvencionando, no llega el dinero a las empresas y están perdiendo con la actividad y paralizan el trabajo. Traeremos combustible de cualquier lado del mundo y no importa la gente que quede en la calle de las refinerías”.

“Hoy nos afecta a los petroleros pero después vienen todas las actividades secundarias y terciarias vinculadas, como los camioneros, transportistas, estacioneros de servicio”, sentenció Pérez.

En relación al impacto que esto puede generar en nuestra región, “va a tener un conflicto, no tanto en el Cordón Industrial porque comparativamente con el resto no tenemos grandes despidos en las plantas, por ahora. El gobierno está jugando con fuego, pero nosotros tenemos que respetarlo porque fue elegido por la mayoría de los argentinos”.