El próximo tres de mayo en el MGM de Las Vegas, un argentino estará en el centro del mundo del boxeo, como alguna vez estuvo el osado Oscar Bonavena frente a Muhammad Ali. Cara a cara contra el mejor de todos «libra por libra», como llaman los norteamericanos. Será Marcos Maidana y el invicto Floyd Mayweather por el cinturón unificado de los welters. Un lugar reservado para pocos. Robert García, el entrador del Chino, fue muy claro: «Hay que prepararse para una guerra, pegar y aguantar como nunca, el único camino».

Robert García ha sido el gestor del cambio en la carrera de Marcos Maidana, contratado por la empresa Golden Boy (propiedad de Oscar de la Hoya) el entrenador californiano de 38 años se hizo cargo del irregular noqueador nacido en Margarita (Santa Fe) y al cabo de tres meses de duro entrenamiento presentó la mejor versión del Chino para ganarle por paliza al cotizado Adrien Broner. Aquella pelea fue la que impulsó a Mayweather para elegir a Maidana como rival. ¿Qué le dio García a Maidana? Le enseñó a caminar mejor el ring, le otorgó a fuerza de un entrenamiento brutal el estado físico adecuado para tirar golpes de principio a fin. Y la confianza que debe tener un común. Tres elementos que Maidana no tenía. Lo suyo era guapeza, pegada y corazón, y con eso iba para adelante, casi ciego.

En conferencia de prensa organizada en Las Vegas, García fue determinante: «Marcos no debe respetar a Mayweather, él eso lo interpreta como miedo y termina vapuleando a sus rivales. No hay que respetarlo». Maidana viajó a Estados Unidos en la semana para ajustar la parte más exigente de su entrenamiento, lo hará en el campamento de García en las afueras de California, en el gimnasio de Oxnard, etapa que le costará al Chino más de 100 mil dólares.

«El peso no será ningún problema, casi que no me preocupan los 66,680 kilos que marcan el límite de la categoría. Lo único que me importa es que sea una máquina de tirar golpes. Lo voy a preparar para tirar 100 por round, y desde el primero. No debe respetarlo (insistió)». Así le ganó a Broner, y sin García en su rincón perdió por puntos ante el inglés Amir Khan. En aquella oportunidad, lo tiró a Khan en el décimo pero se fundió y el inglés se recuperó en los dos rounds finales. «Eso no volverá a pasar», dice García.

García buscó una referencia para enfocar la pelea: «Pusimos los ojos en aquella batalla de Roberto Durán (Mano de piedra) ante Ray Leonard en febrero de 1980, cuando el panameño sorprendió al mundo. Eso buscamos, aquel también fue en welter y Leonard era el gran favorito».

A propósito de las apuestas, las mismas son tan claras como exageradas. En el primer guarismo las casas de apuestas pagan $1,06 por cada dólar apostado a Mayweather, y $7 por Maidana, una diferencia abismal, por cierto. La campaña del Chino marca que ganó 35 (31kO) y perdió 3, mientras Floyd está invicto en 45 combates (26kO).

«Pasa que para el mundo es una misión imposible. Por eso, Marcos tiene que estar preparado como nunca. Tirar 100 golpes por round y pegar más de la mitad es la idea. Además deberá aguantar todo lo que contragolpea Mayweather, es los mejores en eso, no tira mucho pero pega casi todo lo que intenta. Y sin golpe de nocaut, termina demoliendo a los rivales». Y agregó, «Marcos tiene el corazón y el golpe justo para ganar, debemos creer en eso y olvidarnos de lo grande que él es, quien sabe jugar sucio, duro y fuerte».

«El mejicano José Luis Castillo es nuestro ejemplo, lo tuvo casi nocaut en los primeros cinco round, pero se fundió. Y eso no puede pasar, no podés darle esa chance. No podés quedarte sin aire, sobre eso trabajaremos», explicó. Y con tono esperanzador apeló a la historia: «Perdieron Leonard y Alí. Bien puede perder Mayweather, que es un hombre común, no una máquina. No debemos respetarlo».