La primera mandataria beltranense describió la situación en que encontró la administración local, destacó las principales medidas que ejecutó en los primeros treinta días de gobierno y esbozó algunos de los proyectos que se propone llevar a la práctica en el mediano plazo. En primer término, subrayó el “desorden administrativo generalizado” del municipio, la cuantiosa deuda que dejó la administración Fraga y el abandono que presentaban varias dependencias municipales. Entre sus primeras acciones, remarcó la inclusión de Fray Luis Beltrán en el 107, la recuperación del parque automotor, el acondicionamiento del Camping Municipal y el ordenamiento administrativo de algunas áreas de gabinete, como Desarrollo Social. Por último, la docente defendió el proyecto de estatización de la COAPOSER y expuso su plan de radicar dos mini-parques industriales en la ciudad. “Tenemos que recuperar la confianza que perdió el municipio. Eso va a tener un impacto en la recaudación y nos va a permitir recaudar y proyectar obras”, expresó.

-¿Con qué estado de situación se encontró al asumir la Intendencia de Fray Luis Beltrán?

-Si bien nosotros teníamos un panorama de lo que podíamos llegar a encontrar, la realidad superó ampliamente nuestras expectativas, empezando por el desorden administrativo generalizado. Los trabajadores estaban con los brazos caídos, sin voluntad para trabajar. Yo sé que va a costar, pero hay señales tanto del ejecutivo como en el personal de que las cosas van a empezar a cambiar. Si hablamos de la deuda, al tercer día ya habíamos detectado 5 millones de pesos y se sumó otra más con la caja de jubilaciones por 2.100.000 pesos más porque no habían hecho el aporte sobre el valor no remunerativo. El anterior abogado nos envió una nómina con 33 juicios y habrá que ver en qué estado están cuando pase la feria, porque en algunos casos sólo dice el número de expediente. Hay proveedores que vienen con deudas de meses, de 2012, de 2011, y son montos importantes. Nosotros no podemos decirles que no vamos a pagarles porque el deudor no es Alejandro Fraga, sino la Municipalidad de Fray Luis Beltrán. Estamos tratando de encontrar la forma para seguir trabajando con estos proveedores al tiempo de que de a poco vamos pagando la deuda. Queremos apostar a los negocios locales, comprar aquí y ganarnos la confianza de los comerciantes. El Camping Municipal estaba en muy malas condiciones y pudimos levantarlo gracias al equipo y a la ayuda de empresas. El corralón está totalmente destruido, de la Casa de la Cultura sólo inauguraron la fachada, pero está vacía. El sector donde están las máquinas está totalmente abandonado: estaban tiradas desde cuando se incendió el costurero hace más de un año. Nos hemos encontrado con cosas inexplicables producto de una desidia absoluta. En esta ciudad, lo que se rompía, se abandonaba. Nos encontramos con dos motos de tránsito abandonadas entre las motos incautadas.

-Y de este modo fueron colapsando todos los servicios de la ciudad.

-Totalmente. No hay un solo vehículo sano salvo la barredora que la estamos resguardando porque en el estado en que están las calles no se puede utilizar. El tractor nuevo está roto y no lo podemos arreglar porque pensábamos que estaba en garantía, ya que fue presentado en el mes de junio pero fue comprado en diciembre de 2012.

-¿Ya ha sido mensurado el monto de la deuda que pesa sobre la municipalidad?

-No lo sabemos con certeza porque la gente de la UNR hace una semana que está realizando la auditoría y va a llevar aproximadamente dos meses.

De cualquier modo, al haber detectado 7 millones en apenas una semana, es esperable que la deuda sea cuantiosa. ¿Cuál es el plan para hacer frente a las obligaciones sin que esto atente contra la prestación de los servicios?

-Tenemos que encontrar formas de recaudar en una ciudad que no es industrial. Unimos la GUM con Tránsito para que la gente de la GUM que es mucha más que la de Tránsito pudiera salir a hacer controles y yo creo que con eso no sólo vamos a ordenar la circulación vehicular, que es caótica, sino que además vamos a recaudar. La semana que viene va a salir una moratoria porque sólo el 35 por ciento de los habitantes de Beltrán pagan la tasa y mucha gente nos decía que a la gestión anterior no le iba a dar un solo peso. Yo no digo que esta postura sea correcta, pero es entendible porque no había contraprestación. Esa misma gente ahora nos dice que quiere pagar y nos pregunta cuándo sale la moratoria. Tenemos que recuperar la confianza que perdió el municipio. Eso va a tener un impacto en la recaudación y nos va a permitir recaudar y proyectar obras. Estoy segura de que en algún momento van a llegar empresas. Hay gente de Rosario que quiere invertir y se va a reunir con nosotros la semana próxima y tenemos dos lugares para realizar allí un pequeño parque industrial.

¿Cuáles fueron las primeras medidas de gobierno que ejecutó?

-Lo primero que hicimos fue reacomodar al personal  y lo continuamos haciendo. El trabajo de la contadora y de la gente de Gobierno consistió primeramente en reordenar papeles, muchos de los cuales aún no hemos podido encontrar. La Secretaria de Desarrollo Social, Analía Mezavilla, reorganizó el área en lo físico y además recuperó convenios y planes que el municipio había perdido por no cumplir con algunos requisitos y rendiciones. Ahora vamos por el dinero del PROSONU (Programa Social Nutricional). Desde el Ministerio de Desarrollo Social, nos pagaron 74 mil pesos correspondientes a julio, agosto, septiembre y octubre porque estábamos en situación de emergencia y no teníamos dinero ni para comprar el alimento. Nos pagaron los cuatro meses juntos, rendimos cuenta de lo que se debía, con eso pagamos lo que se le debía a uno de los proveedores y ahora cobramos noviembre y diciembre. La cocina se ordena de tal manera, con una nutricionista que con el dinero que nos dan, alcanza, terminando así con el déficit sistemático. Se está haciendo un relevamiento de las personas que van al comedor para saber si el listado que recibimos es real. En la parte de salud es muy importante que nuestra ciudad haya integrado el DIPAES, se convirtiera en parte del 107. Además, a partir de enero se va a medicalizar la ambulancia, por lo que va a haber dos médicos de guardia. Éramos la única ciudad del cordón que no pertenecía a esta red de la que ahora somos parte. Ya no se perderá plata en un convenio con una empresa privada, como se hacía antes.

Durante la campaña usted expresó reiteradamente su preocupación por el centro asistencial de salud. ¿Qué se ha hecho para mejorar su situación?

-Hay muchas cosas por reparar que ya se están arreglando. Instalamos dispensers con agua fría y caliente, directamente conectados a la red, con agua fría y caliente y filtro, por un costo mucho menor a lo que salían los bidones. No había mosquiteros, los hemos puesto. Parecen cuestiones menores pero generaban incomodidad entre los empleados. Aunque hay algunas reparaciones por realizar, el edificio está bien pero hay una arquitecta que realizará un rediseño para ver si podemos volver a tener internaciones de día.Hemos recibido insumos de la provincia, no tantos hasta que estemos dentro del programa, pero sabemos que ante cualquier necesidad iremos recibiendo asistencia.

¿Podrá recuperarse parte del parque automotor municipal?

-Sí, lo estamos recuperando. Hay gente que se ha acercado a colaborar desinteresadamente para que podamos recuperar un parque automotor totalmente desmantelado, con muchos años de uso que no recibió el mantenimiento adecuado. Queremos hacer una subasta porque tenemos más de 200 motos, no tenemos espacio, y también una limpieza en el corralón porque hay mucha chatarra.

-La limpieza de la vía pública es uno de los reclamos recurrentes de los vecinos. ¿Cómo se va a afrontar este problema?

-Es un problema grave por muchos motivos y por sobre todas las cosas porque la ciudad no se limpiaba. Entonces ya hemos contratado a una empresa que se comprometió a hacer una limpieza a fondo, pero también tenemos que hacer campañas de concientización para que la gente también se sienta partícipe de este cambio y colabore porque nos hemos encontrado con situaciones que no tienen nada que ver con la prestación del servicio. Primero vamos a concientizar y luego empezaremos a multar a los frentistas que no cumplan con sus obligaciones mínimas. Nuestros empleados trabajan sólo con seis máquinas en un solo turno por lo que dispusimos otro más, dando un mejor aprovechamiento a nuestros recursos humanos.

-¿Cuáles son las razones por las cuales decidió plantear la estatización de Cooperativa de Aguas?

-Tenemos motivos de sobra: empleados sin cobrar el sueldo al día 9, una comisión que terminó su mandato hace un año y aún sigue, instalaciones atadas con goma y alambre y lo peor, la pésima calidad del servicio. La decisión es firme porque es además la única forma de conseguir ayuda de la provincia y de las empresas que ya dijeron: a esta gestión, nada. Queremos hacer las cosas bien porque la gente ya no soporta más fracasos y nos preocupa mucho la estabilidad laboral de los trabajadores de la cooperativa. Aunque no corresponda que la nueva empresa reconozca la antigüedad, lo vamos a negociar porque quiero que por primera vez en mucho tiempo se dignifique el trabajo de estas personas. Vamos a ver situación por situación para llegar a un acuerdo y que todo el mundo quede conforme. Creo que en un mes el servicio debería pasar a estar en la órbita del municipio. Y creo también que todos tenemos que apoyar esto porque no fue mi elección: más que una opción, es un deber.

-Ante esta multiplicidad de problemas, ¿cuál es la actitud del vecino beltranense? ¿Tiene paciencia o exige soluciones inmediatas?

-El 90 por ciento de los vecinos lo entiende. Por otra parte, hay gente que había prometido poner palos en la rueda y lo está haciendo, pero la gran mayoría nos dice que sabe que estamos trabajando y va a tener paciencia. No sólo eso, hay gente que colabora: ofrece maquinarias, trabajo y su tiempo. Eso a mí me emociona tanto como la energía con que este gabinete trabaja. Es un grupo diverso pero con una gran coherencia a la hora de trabajar. Realmente hay un equipo y yo me siento respaldada por ellos.